Dejaste de quererme deje de enamorarte. Queriendo ser fuerte, deje de buscarte y fuimos cobardes, tontos los dos, se desintegra el amor.
Tú con tu indiferencia, yo fue mi edad mi inmadurez y al final tú no me convertiste en la mejor versión de mí, y al final no pude provocar todo lo bueno que hay en ti.
Si ya lo presentía, si lo predije y sucedió. Dicen que cuando algo empieza mal sin excepción no acaba bien.
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